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miércoles, 26 de enero de 2011

LA GRAN MENTIRA (1941)

TÁNDEM CON PAQUETE


Insulsa cinta en la que prácticamente desde el principio todo está dicho.
Previsible y artificiosa, la historia llega a un punto del que no consigue prosperar.

El tándem formado por Davis y Astor logra en algunos momentos captar la atención del espectador benevolente pero la presencia intermitente de George Brent, (monofácico* pertinaz), disuelve cualquier atisbo de verosimilitud.

Sólo la varita mágica de Max Steiner con sus arreglos musicales dota a la película de calidad y en su comienzo nos crea unas expectativas que desgraciadamente no se verán cumplidas.




* La palabra monofácico no existe en el diccionario de la Lengua Española. Es una divertida licencia que me he tomado para denominar la poca expresividad facial del aludido.

                                                                                                                                                                             

martes, 28 de diciembre de 2010

EL HOMBRE QUE VINO A CENAR (1942)



DONDE EL CRÍTICO SE QUEDA Y YO ME VOY CON QUEVEDO

Érase un hombre a una habitación confinado,
érase una habitación imperativa,
érase un articulista procaz escriba,
érase un áspero crítico muy barbado.

Érase un cronista malcarado,
érase una alquitara coercitiva,
érase un gato panza arriba, 
era Armando Lisión más lisiado.

Érase un aguijón de una obrera,
érase un ególatra de mito,
los Cien Mil Hijos de San Luis de entrometido era. 

Érase un narcisísimo infinito,
muchísima vanidad, vanidad tan fiera,
que en la cara de Gray fuera delito.

Era un reloj de sol mn elefante boca arriba,

domingo, 19 de diciembre de 2010

A MERCED DEL ODIO (1965)

A MERCED DE OTROS

Al comienzo de la década de los sesenta nos encontramos con una Bette Davis de 54 años considerada una gloria del pasado y sin trabajo. 
Mas la Rueda de la Fortuna fue echada...
y posibilitó la creatividad que le permitió ser diseñadora de su propia suerte.

Protagonizó ¿Qué fue de Baby Jane? y, dado su enorme éxito, se especializó en roles terroríficos y patéticos donde su rostro, imponentemente expresivo, nos zarandeaba inmisericorde desde el espanto a la compasión.

En su papel de "nanny" nos sumergirá en un mundo de grotescos claroscuros, de fotogramas áridos en el que la infancia aparece trastocada víctima de un sistema social y familiar que predispone a la carencia emocional y al desarraigo.

Ahí quedó la denuncia.



  

sábado, 11 de diciembre de 2010

AMARGA VICTORIA (1939)


SÓLO CINCO



Son sólo cinco pasos.
Cinco pasos lacónicos y concisos que alguien recogió en un apunte de psicología.


La negación, la ira, la negociación, la depresión y la aceptación -curiosamente femeninos- se recorren aquí deprisa, algunos de soslayo, dejándose en el camino los fragmentos de uno mismo; descomponiéndose en cada uno para renacer en el siguiente.

Es un discurrir, a la deriva, para alcanzar la victoria.
La siempre amarga victoria de la admisión, sobre la muerte.



domingo, 5 de diciembre de 2010

KID GALAHAD (1937)

EL PIANO

Bizarro en su impotencia, el piano. 
Coprotagonista de metros de celuloide y de leyendas cinéfilas, a lo largo del tiempo su esencia ha sido objeto de nostálgicas reiteradas peticiones, de claqués en imposible pirueta, de aciagos lechos de femme fatale; de inusitadas quemas y hasta de algún que otro tocar obsceno propio de mitos de histriónicas personalidades.

Aquí, el pequeño Mignon, acompaña las estrofas de The Moon Is In Tears Tonight en una escena donde la curvatura de su caja acoge complaciente la sinuosidad de un cuerpo conformado de reflejos paillette, mientras las graves notas ensueñan lágrimas de cristal de roca.

lunes, 22 de noviembre de 2010

LA SOLTERONA (1939)

Algunas decisiones en la vida se convierten en condenas y muchas devienen en perpetuas.

Las tomadas por amor, esas que implican mentira y renuncia, las que hacen depender de alguien odiado, las que no contemplan marcha atrás, sino a costa de destruir un bello sueño sustentado de falacias...
Son las que confluyen en Charlotte, discurren dejando amargado poso y desembocan en un océano en el que no hay tabla de salvación posible.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

LA CARTA (1940)

LA ESCENA


Son seis disparos en total.
Mientras la cámara enfoca una casa de estilo colonial, escuchamos el primero.
El hombre recibe el segundo cuando sale al porche e intenta bajar las escaleras.
La mujer, que le ha seguido de cerca, dispara los cuatro últimos seguidos y a bocajarro.
Empuña la pistola con brazo estirado y férreo para evitar que el retroceso desacomode el arma y pueda errar los tiros. En su cara de labios apretados, asoma el desprecio y la rabia.
Sabe lo que hace.
Lo hemos visto y por eso no acaba de convencernos su explicación a posteriori.
Pero sólo a nosotros.

martes, 9 de noviembre de 2010

COMO ELLA SOLA (1942)

LA ESCENA

Esperamos hasta el último momento deseosos, de ver un gesto, de escuchar una palabra que le concediera la remisión.
No pudimos otorgársela.
La escena final de Bette Davis con Charles Coburn, su tío quizá demasiado amante, firma la sentencia y precipita un final como no podía ser de otra manera.


Una Olivia de Havillan, bellísima como nunca, abocada antes a victorias morales que personales, le da la réplica inmersa en su peculiar calvario.

LA LOBA (1941)

LA ESCENA

Herbert Marshall intenta llegar a su habitación mientras la cámara recoge un primer plano de Bette Davis sentada de espaldas a él.

Y en su rostro, todo un mundo, que queda adherido al celuloide dejando la impronta de su siniestra perversidad.

lunes, 1 de noviembre de 2010

LA EXTRAÑA PASAJERA (1942)

                         LA ESCENA


Paul Henreid enciende dos cigarrillos a la vez y ofrece uno a Bette Davis.
Y la escena pasa a ser una de las más bellas y eróticas de la filmografía de los 40.
Inconmensurable Davis.