domingo, 14 de abril de 2013

THE POLICIAN´S LOVE STORY (1909)

REDENCIÓN


Cada vez que desfilan ante mis ojos las imágenes de algún corto de los orígenes del cine no puedo dejar de imaginarme las reacciones de los atónitos espectadores de la época.

Ya sea desde un barracón de feria con sillas de madera o desde una butaca en una sala adecuada para las proyecciones, el impacto de contemplar desde "primera fila" las pasiones humanas -hasta entonces sólo podían imaginarse o leerse-  debió de ser una experiencia única que ahora, debido a lo recurrente del tema, ha perdido todo su encanto.
 
El político ridiculizado se dirige a la redacción de un periódico dispuesto a vengar su ego herido.
¿Sintió el público miedo, rechazo, empatía?
D. W. Griffith les concedió aquí una eterna máxima: "el amor lo puede todo".
 
Muchos respirarían aliviados.
  
 
 
 
 

sábado, 13 de abril de 2013

¡QUÉ RUINA DE FUNCIÓN! (1992)



DETRÁS DE LAS BAMBALINAS

Hacernos pasar un rato divertido es el objetivo de toda comedia de enredo y ésta lo consigue con creces.

No apta para todos los paladares, sin duda gustará a los conocedores de los entresijos del teatro.

Prisas, nervios y, sobre todo, las cada vez más deterioradas relaciones entre los actores, avanzan a ritmo frenético en una muy elaborada  -y difícil-  puesta en escena.

Pasen y vean, la función está servida detrás de las bambalinas.

viernes, 12 de abril de 2013

EL ÚLTIMO (1924)

LA ÚLTIMA CARCAJADA

La historia del anciano portero que se ve privado de su trabajo y degradado a otro más humilde, destaca por su patetismo extremo.

Mientras que la puerta de entrada al hotel gira una y  otra vez  -constatando que la vida sigue, inmune a las desgracias individuales-  el sistema de valores de nuestro protagonista se desmorona al ser despojado de la pieza en la que fundamenta su status: el uniforme.
Sólo quedaba la muerte...

Quizás pudo acabar todo en esos lavabos  -mayor humillación no cabe para alguien obsesionado en cómo lo ven los demás-  pero la historia posee unos minutos finales dignos de mención aparte.

¿Cuál fue el objeto de semejante epílogo?
 
La forma de rodarlo  -demasiado alegre, demasiado apresurada, "metida con calzador"-  nos habla precisamente de lo contrario a lo que estamos viendo y refuerza la idea de fracaso.
Nos está diciendo que eso no ocurrió, que cuando uno cae cuesta abajo  - en esta sociedad, en el pasado y en el futuro-  la fortuna se muestra tan comprensiva como la parca con los moribundos.

Aunque, para qué negarlo, yo haya disfrutado con el inesperado desquite de nuestro protagonista.

Poderoso caballero es Don Dinero.

jueves, 11 de abril de 2013

EL MURO

LOS CUARENTA NO PASARON POR AQUÍ

Y fue una pena.
Después de tantas expectativas y afonías -¡quién se libra de pronunciar las mágicas palabras!- el descubrimiento fortuito de una potencial cámara del tesoro quedó en agua de borrajas.

El "Ábrete, Sésamo" no funcionó y el procedimiento más expeditivo de aplicar el pico sólo dio como resultado el vacío.

Estos azares de la fortuna, a mi pesar, sólo ocurren en Arabia.

sábado, 9 de febrero de 2013

viernes, 1 de febrero de 2013

EL VENDEDOR DE HUMO (2012)

VERLO CLARO 


Encomiable propuesta  -realizada por un grupo de jóvenes estudiantes de Primer Frame en Valencia-  que aborda desde una perspectiva original y de belleza estética uno de los sentimientos más antiguos de la condición humana: la insatisfacción.
 
El deseo de honores, belleza, o respeto, constituye el perfecto acicate para el vendedor de ilusiones, el embaucador de turno, que no dudará envolverse en la misma sustancia que predica para obtener sus fines.

Personajes poco complejos y un contenido efectista trasmiten al espectador un mensaje que no deja indiferente.

Verlo claro es no mentirse.

jueves, 31 de enero de 2013

EL PRÓXIMO RETO

TRES RATONES CIEGOS

Una de las alegrías que nos depara la vida es contemplar la felicidad de las personas a las que queremos. Compartirla y hacerla nuestra es tan inmediato que ni siquiera somos conscientes de los procesos que se disparan en lo que, sin duda, es tomar partido una y otra vez de forma incondicional por alguien.
Y ayer fue uno de esos días sin condiciones.

Por la tarde se adjudicaban  -después de pruebas y más pruebas-  los personajes para la puesta en escena de la que será la sexta obra representada por el grupo de teatro al que pertenece mi hijo de trece años.

Expectante y algo nervioso, había acudido como todos los miércoles al taller con la nada secreta esperanza de recibir su adorado papel de sargento detective Trotter.
Entrar en casa con el guión y el personaje en el bolsillo fue una emoción, lo había conseguido. 

- ¡Es el papel de mi vida!  -dijo-.

Dos horas de representación y unas 500 frases de diálogo dan fe de ello. 
Se enfrenta al reto más importante hasta ahora, en su todavía corta pero intensa "carrera", con inmensa ilusión.
Y yo, estoy segura, la compartiré ciegamente.