viernes, 13 de enero de 2017

LAS GARRAS DEL MURCIÉLAGO (1959)

LAS VALIENTES ANDAN SOLAS
Y no es para menos. 
Desde los primeros minutos Agnes Moorehead -escritora de novelas de misterio- enfrenta al asesino de garras afiladas con un aplomo digno de la que está de vuelta de todo y, pese haberlo visto dentro de su propia casa, se retira a reposar como si aquello no fuera con ella.

Es la palabra hecha acción que tantas y tantas veces hemos oído en las películas.
No sé si os habréis dado cuenta, pero siempre me ha resultado curioso que en los momentos de máxima tensión de algunas cintas siempre aparece alguien que dice: "Intenta descansar un poco" como si eso resultara posible.
Pues Agnes no necesita que se lo digan. Lo hace y punto.

Ese valor y parsimonia seguirá demostrándolo a lo largo de todo el metraje salvando con su arrolladora personalidad -y profesionalidad- una película que no pasa de aceptable.

Ni Vincent Price, siempre reclamo y baza segura en los fotogramas, consigue eclipsar a la que posteriormente se haría popular entre el público de los años 60 por su papel en Embrujada.

Y es que las valientes andan solas, como así lo demostró también en vida.
 


jueves, 12 de enero de 2017

MORGAN ROBERTSON

PROFETA

En 1898, catorce años antes de que el Titanic se hiciera a la mar en un día de abril de 1912, en su viaje inaugural de Southampton a Nueva York, se publicó una novela llamada Futility or the Wreck of the Titan sobre un trasatlántico de lujo que era indestructible, imposible de hundir y el más grande del mundo.

Como el Titanic, el barco de la novela tenía un casco triple, compartimentos estancos y podía navegar a una velocidad de 24 a 25 nudos; con sus 244 metros de eslora, era un poco menor que el Titanic (267), pero, con un desplazamiento de 70.000 toneladas, superaba al Titanic por 4.000.

Al igual que la del Titanic su lista de pasajeros estaba compuesta por lo más selecto de la alta sociedad inglesa y estadounidense y, naturalmente no había suficientes botes salvavidas.

En una noche fría de abril, el colosal barco de la fantasía choca contra un iceberg y se hunde en el fondo del Atlántico precisamente en su viaje inaugural entre Nueva York y Southampton.

El nombre de ese trasatlántico en la historia de Morgan Robertson era El Titán.

miércoles, 11 de enero de 2017

VENGANZA DE MUJER (1948)

LA SONRISA DE LA GIOCONDA



Muy interesante película en la que Charles Boyer da vida a ese personaje ambiguo -que tan bien se le daba- muy cercano al que posteriormente le valdría una candidatura al Oscar por Luz que agoniza.

Desde la primera escena, la zozobra se instala en la fila de butacas y nuestra complicidad se torna inherente hacia el protagonista porque los hechos se presentan descarnados e hirientes.


Poco a poco, la trama va desgranándose hasta llegar al delito que pone en juego toda la maraña de sentimientos, disimulos y duelos interpretativos en que los actores aprovechan al máximo el potencial de la historia.

Poco importa lo que intuyamos, hasta el final permaneceremos atrapados en el enigma que Huxley derivó en sonrisa de mujer.

La sonrisa de la Gioconda.









domingo, 18 de diciembre de 2016

EL MULTIMILLONARIO (1960)

PRINCIPAL


El principal atractivo de las comedias de Marilyn Monroe reside precisamente en ella, en su presencia juvenil, sensual y encantadora.

Es ese rostro intemporal y perfecto el que arrolla la pantalla y hace desear que la farsa no termine nunca, que nos deje soñar un poco más, que no caigamos de bruces en un The End sin retorno.

A parte de eso, casi ninguna de sus películas cómicas -a excepción de Con faldas y a lo loco o El príncipe y la corista- pueden considerarse medianamente aceptables.

En general se trata de historias inverosímiles y aburridas como El millonario en las que el protagonista masculino gusta de hacer indefectiblemente el ridículo en aras de ese amor que hinche su corazón desde el momento en que vislumbra a la diosa.

Y mientras tanto, ella, ajena en su mundo cándido y sencillo.

Sólo los números musicales consiguen levantar la cinta dando un respiro a tan indefectible despropósito creado para mujeres y del gusto de los hombres.


Excelente para muchos, se queda en simpática y amable para aquellos que olvidaron hace tiempo el mundo de los sueños.

De ese principal sueño.

viernes, 17 de junio de 2016

PIEDRAS EN LOS ZAPATOS

SOLTAR LASTRE

                                                  
"Angustiado, el discípulo acudió a su maestro y le preguntó:
-¿Cómo puedo liberarme, maestro?
                          El maestro contestó:
-Amigo mío, ¿y quién te ata?"


Soltar lastre.
A veces, llevamos demasiadas piedras en los zapatos.
Y quizás las aguantamos diciéndonos que ya nos las quitaremos al llegar a casa, o que si caminamos torciendo el pie casi ni las notamos.

Posponemos tanto la decisión que sin darnos cuenta nos hemos acostumbrado a ellas.
Cierto es que nos hacen sangrar de tanto en tanto pero damos por bueno el sufrimiento.
Acaso, ¿no será mayor el dolor de arrancarlas pues ya las tenemos incrustadas?

Nunca es tarde para cortar amarras.
Pero como todo acto irreversible necesita de consciencia, decisión y valentía.

El maestro lo sabe.
Y en una sola pregunta nos explica una de las grandes verdades de la vida.


martes, 7 de junio de 2016

HA VENIDO NELET


Pasan lentamente las nubes de otoño. El follaje en los árboles va tornándose amarillo. Un viento se levanta al caer la tarde y penetra como frío cuchillo. Ha llegado Nelet, ya casi lo había olvidado, pero llega ahora con su andar cansado, con sus ojos de pastor viejo que todo lo ha visto, pues sus pies errantes lo llevaron lejos. Nelet ha venido al cabo del tiempo y te tiende una mano que tiembla. El hombre te ofrece las cermeñas del monte cogidas del árbol que no tiene dueño, el fruto silvestre, tardío y pequeño que se da de las fincas en los cerrazones.

El gris de la tarde que está oscureciendo no tardará mucho en volverse negro. Regresa al establo la vaca de Chento; graznan los milanos para recogerse, trazando en el aire con sus grandes alas, pinceladas más negras en la tarde que muere. Se van apagando las voces de los niños que juegan en el corro de la aldea; Nelet ha llegado, y ponerse a cubierto es lo que desea.


Ya el pastor no cuenta su historia porque al fin olvidó los recuerdos, recuerdos amargos que, además del saco fueron su bagaje, a través del polvo de caminos, ciudades y pueblos.

Ha vuelto más viejo, triste y apagado, del todo harapiento. Ya su alma se encuentra vacía, ya su corazón se ha quedado seco. En jirones la vida se le fue vagando constante, con el paso lento del que no tiene prisa, del que es dueño de todo su tiempo. Polvo de caminos y lluvias y vientos se la habían quitado, que los años igual que destruyen lo malo, destruyen lo bueno, y ya no sentía ... se había hecho viejo.

Sin embargo los vientos llevaron un día su cuerpo indigente, mísero, cansado, hasta el pie de un birlocho que ante una gran casa se hallaba parado. Cochero elegante sujetaba la rienda y un señor principal en la mano le puso una dádiva espléndida. Los ojos azules de la hermosa señora, que en el coche se sentaba a su lado, reflejaron un estupor que Nelet nunca anteriormente había contemplado. Debía ser ella ... pero no importaba. Había olvidado que fuera tan bella. Penas negras había pasado, pero ya no importaba quien fuera, que las penas pasan, como pasa todo aunque no se quiera, y el amor que Nelet otro tiempo sintiera se murió de cansancio, se murió de miseria por el largo camino, por la noche lenta, por la falta de fe y de esperanza, sin rumbo y sin meta. Con codicia de mendigo avezado recogió Nelet la limosna espléndida, y siguió su camino sin mirar a derecha, ni a izquierda, y ni siquiera hacia arriba para dar las gracias, pues cuesta trabajo levantar la cabeza.

Ha llegado el pastor, como llega el camello a la fresca cisterna que apaga securas de soles que abrasan, de rutas inciertas, de arenas y vientos que azotan y ciegan. No te dice a qué viene, pero yo en esta encina lo veo. Lo que Nelet quiere no es su sed apagar, ni matar el gusano de su hambre que tal vez sea canina. Quiere darle reposo a sus cuerpo, que esta noche la vida termina. No desea dormirse para siempre al amor de la noche aterida. Dentro de la casa cualquier lugar será bueno y caliente, cualquier rincón, para terminar el triste vagar permanente. Sus ojos se están apagando, mientras su corazón se va quedando sin sangre.

Acógele en casa; enciende un buen fuego, pues esta noche es su noche postrera.






domingo, 20 de diciembre de 2015

APOCALYPSE NOW (1979)

SIN CARISMA NI EMOCIÓN

Pocas películas precedidas de fama y reconocimiento general me han aburrido tanto como esta.

La historia, que prometía en un principio elevar a la categoría de icono a alguno de los personajes o a la obra en sí, se queda en sólo pretenciosa y enmarañada trama de motivaciones no suficientemente explicadas que aburre y se alarga en demasía a la espera de un final que luego juzgas decepcionante.

Sin carisma ni emoción, ni la figura del antihéroe la salva.
Y eso en Hollywood debería considerarse como grave.