domingo, 18 de diciembre de 2016

EL MULTIMILLONARIO (1960)

PRINCIPAL


El principal atractivo de las comedias de Marilyn Monroe reside precisamente en ella, en su presencia juvenil, sensual y encantadora.

Es ese rostro intemporal y perfecto el que arrolla la pantalla y hace desear que la farsa no termine nunca, que nos deje soñar un poco más, que no caigamos de bruces en un The End sin retorno.

A parte de eso, casi ninguna de sus películas cómicas -a excepción de Con faldas y a lo loco o El príncipe y la corista- pueden considerarse medianamente aceptables.

En general se trata de historias inverosímiles y aburridas como El millonario en las que el protagonista masculino gusta de hacer indefectiblemente el ridículo en aras de ese amor que hinche su corazón desde el momento en que vislumbra a la diosa.

Y mientras tanto, ella, ajena en su mundo cándido y sencillo.

Sólo los números musicales consiguen levantar la cinta dando un respiro a tan indefectible despropósito creado para mujeres y del gusto de los hombres.


Excelente para muchos, se queda en simpática y amable para aquellos que olvidaron hace tiempo el mundo de los sueños.

De ese principal sueño.

viernes, 17 de junio de 2016

PIEDRAS EN LOS ZAPATOS

SOLTAR LASTRE

                                                  
"Angustiado, el discípulo acudió a su maestro y le preguntó:
-¿Cómo puedo liberarme, maestro?
                          El maestro contestó:
-Amigo mío, ¿y quién te ata?"


Soltar lastre.
A veces, llevamos demasiadas piedras en los zapatos.
Y quizás las aguantamos diciéndonos que ya nos las quitaremos al llegar a casa, o que si caminamos torciendo el pie casi ni las notamos.

Posponemos tanto la decisión que sin darnos cuenta nos hemos acostumbrado a ellas.
Cierto es que nos hacen sangrar de tanto en tanto pero damos por bueno el sufrimiento.
Acaso, ¿no será mayor el dolor de arrancarlas pues ya las tenemos incrustadas?

Nunca es tarde para cortar amarras.
Pero como todo acto irreversible necesita de consciencia, decisión y valentía.

El maestro lo sabe.
Y en una sola pregunta nos explica una de las grandes verdades de la vida.


martes, 7 de junio de 2016

HA VENIDO NELET


Pasan lentamente las nubes de otoño. El follaje en los árboles va tornándose amarillo. Un viento se levanta al caer la tarde y penetra como frío cuchillo. Ha llegado Nelet, ya casi lo había olvidado, pero llega ahora con su andar cansado, con sus ojos de pastor viejo que todo lo ha visto, pues sus pies errantes lo llevaron lejos. Nelet ha venido al cabo del tiempo y te tiende una mano que tiembla. El hombre te ofrece las cermeñas del monte cogidas del árbol que no tiene dueño, el fruto silvestre, tardío y pequeño que se da de las fincas en los cerrazones.

El gris de la tarde que está oscureciendo no tardará mucho en volverse negro. Regresa al establo la vaca de Chento; graznan los milanos para recogerse, trazando en el aire con sus grandes alas, pinceladas más negras en la tarde que muere. Se van apagando las voces de los niños que juegan en el corro de la aldea; Nelet ha llegado, y ponerse a cubierto es lo que desea.


Ya el pastor no cuenta su historia porque al fin olvidó los recuerdos, recuerdos amargos que, además del saco fueron su bagaje, a través del polvo de caminos, ciudades y pueblos.

Ha vuelto más viejo, triste y apagado, del todo harapiento. Ya su alma se encuentra vacía, ya su corazón se ha quedado seco. En jirones la vida se le fue vagando constante, con el paso lento del que no tiene prisa, del que es dueño de todo su tiempo. Polvo de caminos y lluvias y vientos se la habían quitado, que los años igual que destruyen lo malo, destruyen lo bueno, y ya no sentía ... se había hecho viejo.

Sin embargo los vientos llevaron un día su cuerpo indigente, mísero, cansado, hasta el pie de un birlocho que ante una gran casa se hallaba parado. Cochero elegante sujetaba la rienda y un señor principal en la mano le puso una dádiva espléndida. Los ojos azules de la hermosa señora, que en el coche se sentaba a su lado, reflejaron un estupor que Nelet nunca anteriormente había contemplado. Debía ser ella ... pero no importaba. Había olvidado que fuera tan bella. Penas negras había pasado, pero ya no importaba quien fuera, que las penas pasan, como pasa todo aunque no se quiera, y el amor que Nelet otro tiempo sintiera se murió de cansancio, se murió de miseria por el largo camino, por la noche lenta, por la falta de fe y de esperanza, sin rumbo y sin meta. Con codicia de mendigo avezado recogió Nelet la limosna espléndida, y siguió su camino sin mirar a derecha, ni a izquierda, y ni siquiera hacia arriba para dar las gracias, pues cuesta trabajo levantar la cabeza.

Ha llegado el pastor, como llega el camello a la fresca cisterna que apaga securas de soles que abrasan, de rutas inciertas, de arenas y vientos que azotan y ciegan. No te dice a qué viene, pero yo en esta encina lo veo. Lo que Nelet quiere no es su sed apagar, ni matar el gusano de su hambre que tal vez sea canina. Quiere darle reposo a sus cuerpo, que esta noche la vida termina. No desea dormirse para siempre al amor de la noche aterida. Dentro de la casa cualquier lugar será bueno y caliente, cualquier rincón, para terminar el triste vagar permanente. Sus ojos se están apagando, mientras su corazón se va quedando sin sangre.

Acógele en casa; enciende un buen fuego, pues esta noche es su noche postrera.






domingo, 20 de diciembre de 2015

APOCALYPSE NOW (1979)

SIN CARISMA NI EMOCIÓN

Pocas películas precedidas de fama y reconocimiento general me han aburrido tanto como esta.

La historia, que prometía en un principio elevar a la categoría de icono a alguno de los personajes o a la obra en sí, se queda en sólo pretenciosa y enmarañada trama de motivaciones no suficientemente explicadas que aburre y se alarga en demasía a la espera de un final que luego juzgas decepcionante.

Sin carisma ni emoción, ni la figura del antihéroe la salva.
Y eso en Hollywood debería considerarse como grave.

domingo, 25 de octubre de 2015

CORTADO

SÓLO CORTADO
 
La chica de los botines grises se ha levantado al amanecer. Sale a la calle y todavía la oscuridad se corta a tramos por la luz de las farolas del paseo.
 
Camina sin rumbo fijo en busca de algún lugar donde tomar un café mientras siente como el aire frío, agazapado, va penetrando en sus pulmones y embota su mente.
 
Es plenamente consciente entonces de su ser y, a la vez, el universo entero la define.
 
Toma su cortado en copa de breve ambrosía.
Y está sola.

domingo, 12 de abril de 2015

536

FRÍO EN LA TIERRA


Y sucedió que durante este año un muy temible portento tuvo lugar. Porque el sol emitía su luz sin brillo, como la luna, durante todo el año, y parecía extremadamente como el sol en eclipse, ya que los rayos que daba no eran claros, no como los que acostumbra a dar. (Guerras, 4.14.5)





No ha vuelto a repetirse pero, a veces, algunas experiencias nos hacen volver la vista a aquel año de oscuridad y devastación.

Frío en la Tierra,
que transforma en más valioso el calor que nos envuelve.
Llámese sol, 
llámese hombre.

lunes, 9 de febrero de 2015

EL CONDE DE MONTECRISTO (1942)

EDMUNDO DANTÉS

La inmortal obra de Alejandro Dumas, seguirá adaptándose  y readaptándose más allá de este siglo XXI porque contiene los ingredientes precisos para configurarse como una de las mejores novelas de aventuras de todos los tiempos.

Pero la literatura ocurre en la cabeza del lector.
Y el cine, aunque se recree en nuestra imaginación, es tributario de una imagen realista en la que la isla es la isla, la cárcel es la cárcel...  y el Conde de Montecristo es Arturo de Córdova.

Compone de Córdova en 1942 un Dantés que termina cautivando porque va ganando enteros a medida que avanza su aventura. La fuerza dramática del personaje crece en intensidad a medida que los avatares del destino moldean su visión del mundo y planean su venganza.

El protagonista, se desenvuelve con fluidez creando complicidad con el espectador, sorprendiéndole y hasta emocionándole a medida que crece la tensión narrativa.

Siempre recomendable en sus numerosas versiones, Edmundo Dantés se mira aquí en uno de sus más fieles retratos.