MEJOR QUE SE VAYAN JUNTOS
Douglas y Broock debieron componer la pareja "de circunstancias" más penosa y falta de gracia de 2003.
Dos caracteres opuestos envueltos en una aventura banal y repleta de tópicos que agota a los pocos minutos de guión cualquier atisbo de originalidad... y de paciencia.
¿Hasta que la muerte los separe?
No. Mejor que se vayan juntos.
LE MALADE IMAGINAIRE
Y es que no puedo dejar de titularlo así porque si se trata del precursor de la Comèdie Française, en francés es más enfermo.
Es más imaginario.
Pero hablamos de una adaptación para la pequeña pantalla del ya lejano 1979 cuando el famoso Estudio 1 aglomeraba fragmentos de muchas vidas en torno a un solo espectáculo. De un tiempo en que lo de "que ponen hoy" estaba por encima de gustos y apetencias.
Y si sobre gustos se trata, la obra contiene todos los ingredientes para resultar sobresaliente. Una cuidada puesta en escena y unas magníficas interpretaciones -nunca del todo bien ponderados Caffarell y Ponte- avalan el proyecto de Aguado de trasladar una compleja comedia satírica al ámbito de lo cotidiano.
En francés es más enfermo, pero si se trata de este Argan, sólo él quedó como el perfecto hipocondriaco.
LA VENGANZA EN PLATO FRÍO, POR FAVOR
Anacrónica película llena de absurdos convencionalismos -quizás debidos a la traducción- y con nulo poder de empatía.
Su rebuscado planteamiento a la hora de representar la perfidia queda falto, las mayoría de las veces, de explicación aparente.
Da la impresión de que las cosas tengan que ocurrir per se, dando por supuesto desde el principio que serán de esta manera y no de otra.
La irrealidad en que la se mueven los personajes contrasta con el ambiente mundano que paradójicamente se quiere transmitir privando a la historia de una verosimilitud que acaba por confirmarse con un final dramático y maniqueo.
En plato frío, sí. Pero no nos pasemos y lo sirvamos helado.
RITMO LENTO
El título lo dice todo: el condenado va a escaparse.
Sabiendo esto sólo cabe esperar que algo ocurra que impida o trastoque por unos momentos los planes del prisionero.
No es así, y a lo largo del metraje la firme decisión de huida acaba por convertirse en monótona de tan lenta y -en apariencia- dejada al azar.
Porque si bien se nos explica minuciosamente la elaboración de los elementos necesarios para el fin, poco o nada se nos cuenta sobre el medio.
Desde un duro confinamiento sin apenas margen de acción, el reo parece que lo sabe todo.
Nosotros no.
APROXIMACIÓN A LA ESQUIZOFRENIA
Notable y poco conocida película de David Cronenberg que se adentra en la difícil tarea de reflejar el funcionamiento de una mente enferma.
De apenas 98 minutos de duración, su ritmo dilatado le confiere una cadencia quizá no apta para todos los públicos, pero que subraya la patética miseria y soledad de un hombre condenado a vivir prisionero de sus oscuros recuerdos.
Anclado en un pasado sin salida, Spider, nos trasladará como espectadores a cada uno de los episodios de su vida marcada por el delirio en la que se entremezclan realidad y fantasía.
Como él seremos engañados por sus percepciones y no será hasta el final del metraje cuando encontraremos la pieza que completa ese puzle inacabado de culpa, complejos y miedo.
Y con ella la respuesta.
SIN DEJAR UN CABO SUELTO
Primer telefilm de la segunda temporada (1972-1973) que cuenta con John Cassavetes y Pat Morita (Karate Kid) como artistas invitados.
Richard Levinson y William Link elaboran una historia sólida, Steven Bochco ejecuta el guión con maestría, Falk y Cassavetes están a la altura, y nosotros nos beneficiamos de una trama absorbente que nos mantiene pegados al sillón devanándonos los sesos para tratar de adivinar cómo el teniente conseguirá desenmascarar al asesino.
Porque Frank Colombo no se andará aquí con rodeos y asistiremos a un intenso tour de force dramático pero sin abandonar esas pinceladas de humor a las que nos tiene acostumbrados la serie.
Golpes maestros como el de la máquina de escribir, el teléfono o, cómo no nombrarlos, los medios de comunicación, nos hablan de la pericia de todo un equipo para conseguir un episodio sin dejar un cabo suelto.
LA DAMA OLVIDADA
El primer episodio de la quinta temporada cuenta con el aliciente de reencontrarnos con Janet Leigh -la recordada actriz de Psicosis- en un papel hecho a su medida.
La dama de la escena ávida de recuperar el esplendor perdido y dispuesta a todo para conseguirlo no es un argumento novedoso, pero sí uno de los más válidos para encajar a una estrella de esas características en una serie criminal.
El lujo y el glamour muy propios de los ambientes en los que suele desenvolverse Colombo queda aquí de nuevo plenamente justificado.
El guión sigue el mismo esquema que distingue -salvo alguna excepción- a estos episodios: presenciamos el crimen y conocemos al asesino, Colombo se pegará a él/ella como una lapa hasta resultarle francamente molesto y desquiciante, y al final resolverá el problema gracias a un "pequeño detalle" que invariablemente pasa desapercibido al espectador.
Un final que no decepcionará a nadie completa este caso de amor y nostalgias.