Mostrando entradas con la etiqueta TV. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta TV. Mostrar todas las entradas

martes, 11 de febrero de 2014

COLOMBO: ESTUDIO EN NEGRO (1972)

SIN DEJAR UN CABO SUELTO

Primer telefilm de la segunda temporada (1972-1973) que cuenta con John Cassavetes y Pat Morita  (Karate Kid)  como artistas invitados.

Richard Levinson y William Link elaboran una historia sólida, Steven Bochco ejecuta el guión con maestría, Falk y Cassavetes están a la altura, y nosotros nos beneficiamos de una trama absorbente que nos mantiene pegados al sillón devanándonos los sesos para tratar de adivinar cómo el teniente conseguirá desenmascarar al asesino.

Porque Frank Colombo no se andará aquí con rodeos y asistiremos a un intenso tour de force dramático pero sin abandonar esas pinceladas de humor a las que nos tiene acostumbrados la serie.

Golpes maestros como el de la máquina de escribir, el teléfono o, cómo no nombrarlos, los medios de comunicación, nos hablan de la pericia de todo un equipo para conseguir un episodio sin dejar un cabo suelto.  

lunes, 10 de febrero de 2014

COLUMBO: FORGOTTEN LADY (1975)

LA DAMA OLVIDADA

El primer episodio de la quinta temporada cuenta con el aliciente de reencontrarnos con Janet Leigh  -la recordada actriz de Psicosis- en un papel hecho a su medida.

La dama de la escena ávida de recuperar el esplendor perdido y dispuesta a todo para conseguirlo no es un argumento novedoso, pero sí uno de los más válidos para encajar a una estrella de esas características en una serie criminal.
El lujo y el glamour muy propios de los ambientes en los que suele desenvolverse Colombo queda aquí de nuevo plenamente justificado.

El guión sigue el mismo esquema que distingue  -salvo alguna excepción-  a estos episodios: presenciamos el crimen y conocemos al asesino, Colombo se pegará a él/ella como una lapa hasta resultarle francamente molesto y desquiciante, y al final resolverá el problema gracias a un "pequeño detalle" que invariablemente pasa desapercibido al espectador.

Un final que no decepcionará a nadie completa este caso de amor y nostalgias.

lunes, 1 de julio de 2013

EL TELEVISOR (TV) (1974)

VIGENCIA

Hay que reconocer la valentía de Ibáñez Serrador  -en aquellos lejanos 70-  a la hora de poner en tela de juicio los valores de un medio donde él mismo se movía y sentenciarlo tan duramente.

La televisión (o por extensión cualquier otro medio de comunicación) actúa como reflejo de lo que queremos, de lo que demanda el público, y quizá se atenúe la violencia o el sexo, pero el mal gusto no, porque eso no se puede prohibir, ni juzgar, ni censurar.

Por lo tanto, si por algo debe ser reconocido El televisor es por la indiscutible vigencia que sigue manteniendo la enorme crítica que en su momento supuso el guión para el medio televisivo.
 
No podemos olvidar la importancia que a nivel social sigue teniendo la televisión y la influencia que todavía ejerce sobre los espectadores. El episodio entonces, aborda el problema que ha existido siempre y sigue existiendo en todos los medios de comunicación, y que no es otro que la alienación que se produce en el espectador cuando éste asume sin ningún tipo de criterio la información e ideas que le transmiten.

Enrique  -el protagonista-  cree estar disfrutando por fin de su sueño, pero este acabará por convertirse en la rutina más dura que lo aislará dentro de su propia casa.

¿Muy alejado de la realidad?
No, mientras sigamos afirmando que algo ha ocurrido realmente porque lo hemos visto en televisión.